Urgencia quirúrgica en el paciente de geriatría ante el COVID-19

Urgencia quirúrgica en el paciente de geriatría ante el COVID-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que los adultos mayores tienen un riesgo significativamente mayor de manifestar una enfermedad grave por COVID-19, esto asociado a ciertas comorbilidades de tipo vasculares, cardiacas, pulmonares, endocrinas, en muchas ocasiones siendo difícil su atención debido a que se encuentran en residencias o en un establecimiento de cuidados a largo plazo.

A pesar de los cuidados adecuados, promoción de actividad física y mejora del estado nutricio, el paciente adulto mayor no está exento de presentar una urgencia quirúrgica por un abdomen agudo, lo que se convierte en un desafío diagnóstico en la población geriátrica, asociado a la atenuación de la percepción del dolor y el deterioro cognitivo que pudiera presentar el paciente para manifestar su dolencia al cuidador;  lo que se sugiere la atención médica temprana ante cualquier dato de alarma o situación fuera de lo cotidiano que manifieste el paciente adulto mayor.

Los datos de alarma de abdomen agudo que el cuidador debe vigilar son el vómito y la diarrea, síntomas que pudieran sugerir el inicio de diversas enfermedades, entre ellas patologías que podrían requerir algún tipo de manejo quirúrgico. Es aquí donde recae la importancia de la valoración clínica oportuna del médico Geriatra y su referencia al Cirujano General en un momento temprano para prevenir complicaciones que pudieran comprometer la vida.

Una vez valorado al paciente con el adecuado interrogatorio, toma de signos vitales y exploración física se podrá determinar la necesidad de asistir a una clínica para la toma de estudios de imagen y laboratorios complementarios; misma clínica deberá ser exenta en la recepción de casos sospechosos de COVID-19 y con esto disminuir la probabilidad de contagio al paciente.

Las causas de dolor abdominal agudo en el adulto mayor pudieran ser: apendicitis, oclusión intestinal, hernia estrangulada, enfermedades neoplásicas, litiasis de la vía biliar, patologías ulcerosas y enfermedad diverticular complicada; sumado a la gravedad por peritonitis, trombosis de órganos y miembros lo que se traduce en una mayor morbimortalidad.

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