Trastornos de la conducta alimentaria. Anorexia y bulimia

Trastornos de la conducta alimentaria

Anorexia y bulimia

Los trastornos alimentarios (DE), anorexia nerviosa (AN) y bulimia nerviosa (BN) son trastornos comunes que afectan principalmente a las mujeres más jóvenes, con un inicio máximo en la adolescencia. Las complicaciones psicológicas y físicas son comunes a ambos trastornos y, en consecuencia, la carga de la enfermedad es alta. La relación entre los síntomas gastrointestinales y los trastornos de la conducta alimentaria es compleja. De hecho, varias de las primeras descripciones médicas de AN en el siglo XIX destacaron que las razones de los pacientes que padecían inanición eran, por lo general, inapetencia, sensación de saciedad y dolor abdominal o estreñimiento. En la AN, el estreñimiento y el dolor abdominal son comunes. Además, antes de presentarse con un trastorno de la conducta alimentaria, muchos pacientes acuden a su médico general quejándose de síntomas gastrointestinales. Por el contrario, una vez que está bien establecido el diagnóstico de TCA, se produce una amplia gama de síntomas gastrointestinales, ya sea directamente por malos hábitos alimenticios y auto-inanición o secundaria a alteraciones electrolíticas o uso indebido de laxantes.

Los pacientes con trastornos alimentarios presentan diversos trastornos gastrointestinales, como plenitud posprandial, distensión abdominal, dolor abdominal, distensión gástrica y saciedad temprana, con motilidad esofágica alterada que a veces se observa en pacientes con anorexia nerviosa. Otras afecciones comunes observadas en pacientes con trastornos alimentarios son el síndrome de la arteria mesentérica superior, el síndrome del intestino irritable y el estreñimiento funcional. En las personas que presentan conductas alimentarias de riesgo o propiamente un trastorno de alimentación presentan a menudo un síndrome de intestino irritable. Por ejemplo, los pacientes pueden saltear comidas en el trabajo o la escuela para evitar la distensión abdominal, el dolor abdominal o la diarrea. La diferencia entre la alimentación desordenada y un trastorno alimentario es la gravedad de los comportamientos, la motivación que conduce el comportamiento (por ejemplo, dismorfia corporal) y los efectos médicos o psicosociales negativos causados por los comportamientos. Los médicos deben tener en cuenta cuando los hábitos alimenticios desordenados cambian provocan alteraciones en la condición gastrointestinal (GI) subyacente a comportamientos patológicos que causan deterioro físico o psicosocial.

 

Dr. Andrés Baldeón Vilchis

Psiquiatra

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